Obras casi terminadas y fachada renovada para una infraestructura clave
La cuenta atrás ha empezado. La estación de autobuses de La Línea estará lista en mayo, y ya se nota el cambio.

Las obras, que arrancaron en marzo del año pasado con una inversión de 3,4 millones de euros, están muy avanzadas. De hecho, ya se han colocado las letras de la fachada. Sí, esas que le dan identidad al edificio.
¿Y qué cambia? Prácticamente todo:
cubierta, baños, salas de espera, locales, dársena y hasta la Plaza de Europa.
El objetivo es claro: una estación moderna, cómoda y funcional, a la altura de una ciudad bien conectada. Porque desde aquí salen rutas a media España: Málaga, Sevilla, Madrid, Barcelona…

