La Galería Manolo Alés abre sus puertas a una de esas exposiciones que te remueven por dentro. Se llama El mar recordó y es obra de la artista Fátima Conesa.

La pieza central es un sudario de caucho —el mismo material de las pateras— lleno de miles de perforaciones. Cada agujero representa una vida perdida en el Mediterráneo. Sí, impacta.
La muestra mezcla grabados, audiovisual y arte conceptual para hablar de una realidad muy cercana: los apenas 14 kilómetros que separan Europa de África… y todo lo que ocurre en medio.
El dato estremece: cerca de 27.000 personas han perdido la vida en los últimos tres años en esta ruta.
Aunque la artista no ha podido asistir (está en una residencia en Bilbao), su obra habla por ella. Y fuerte.
La exposición se puede visitar hasta el 10 de mayo y promete ser una experiencia tan dura como necesaria.

