Ecologistas señalan alguna medidas para el ahora en casa, sobre todo en un período de sequía. Se hace indispensable una acción inmediata ante un grave problema ambiental y social.


Hay que recordar que cada español gasta una media de 132 litros de agua al día según los datos del INE, (Instituto Nacional de Estadística). La cifra puede parecer alta pero las cuentas cuadran en cuanto empezamos a sumar consumos.

Una ducha sale a entre 35 y 70 litros y un baño 200 litros, cada vez que tiras de la cadena se van otros 10 litros más, tu lavavajillas consume entre 18 y 50 litros… Añade otras tareas como lavar el coche, que supone un gasto de 500 litros y las cuentas empiezan a salir. Teniendo en cuenta el precio del agua cualquier forma de ahorrar agua es bienvenida.
El baño y la cocina son los dos lugares hay grifos y usas agua en casa. Cada uno tiene sus particularidades, aunque hay trucos para gastar menos agua que aplican por igual. Estos son los dos más importantes.

Cierra el grifo siempre que no lo uses. Esta es una regla básica pero muy efectiva. Da igual si te estás lavando las manos, cepillando los dientes, afeitándote o fregrando e incluso mientras te lavas el pelo. Cierra el grifo si no es estrictamente necesario que esté abierto.
Asegúrate de que los grifos cierran bien y que no hay escapes. Un grifo que pierde 10 gotas de agua por minuto desperdiciará cerca de 2.000 litros al año.
Otra medida sería instalar reductores de caudal. Estos aparatos ayudan a reducir el agua que sale mediante filtros. La OCU cifra entre un 18% y un 47% el ahorro de consumo como media, aunque puede llegar al 79% en determinados casos. Otras alternativas son difusores en la alcachofa de la ducha o aireadores de agua en los grifos.
Dúchate en lugar de bañarte. Otro consejo básico si quieres reducir el consumo de agua en el baño. Un baño gasta un 50% menos de agua o cerca de 150 litros. Si además limitas a 5 minutos el tiempo de la ducha puedes ahorrar cerca de 3.500 litros al mes.
Regula la cisterna del inodoro. Este es uno de los trucos clásicos para gastar menos agua. Puedes regular el inodoro hasta el máximo e incluso más allá. Tan solo necesitas llenar dos botellas de agua y ponerlas en la cisterna. Con este método ahorrarás entre dos y cuatro litros de agua cada vez que tires de la cisterna.
Recuerda que el inodoro no es una papelera.
Aprovecha el agua que cae mientras esperas a que se caliente. Basta con poner un cubo o un balde y podrás reaprovechar ese agua para regar las plantas o fregar el suelo, por ejemplo.
Éstas son alguna de las posibilidades que se nos presentan para un ahorro de agua, durante todo el año, fácilmente aplicable a nuestro jardín, cocina…