Numerosos vecinos de Guadiaro han asistido en la tarde de hoy, domingo 29 de mayo, a la Misa y posterior salida en procesión de la Virgen de los Dolores en recuerdo del 39 aniversario del derrumbe de la antigua iglesia de la barriada, hecho que se considera un milagro ya que se produjo justo después de que abandonaran ilesos el templo cientos de personas que habían asistido a unas comuniones. En la iglesia y como parte de la comitiva de la posterior procesión se contó con la concejal de Tradiciones, María del Mar Collado, el teniente de alcalde del Valle del Guadiaro, Óscar Ledesma, y otros ediles.

Se recuerda que debido a las restricciones impuestas por la pandemia por Covid-19, en 2020 y 2021 sólo se celebraron sendas misas en recuerdo de esta efeméride, por lo que hoy han sido numerosas las personas que han querido volver a ver a la Virgen salir en procesión.

Los actos conmemorativos comenzaron con la Eucaristía, durante la cual el párroco rememoró los acontecimientos que ocurrieron tal día como hoy, hace 39 años. Por lo aparatoso del suceso y de que no hubo que lamentar ningún herido, dio gracias a Dios por lo que todos consideran un milagro, al salvar a todos las personas que ese día acudieron al templo. Una vez finalizada la misa, la imagen de la Virgen salió en procesión, acompañada de los niños que este año han hecho la primera comunión, así como decenas de fieles.

Hay que reseñar que, además de que la imagen no sale desde 2019, se trata de la primera vez que la procesión llega hasta el Santuario de la Misericordia, de Pueblo Nuevo de Guadiaro, donde el párroco pronunció una oración de bienvenida al templo y de protección a los fieles. Tras las palabras del sacerdote, la imagen inició el camino de retorno a la parroquia de Guadiaro.

Esta celebración cuenta con la organización de la Comunidad parroquial de Nuestra Señora del Rosario de Guadiaro y del grupo de devotos de Nuestra Señora de los Dolores y Santo Entierro de Nuestro Señor Jesucristo. La procesión contó con el acompañamiento de la Banda de Música de la Asociación Cultural “Maestro Infantes” de Los Barrios.

El 29 de mayo de 1983, los 52 niños que hacían la Primera Comunión, así como el resto de personas que llenaban la antigua iglesia de Guadiaro no salían de su asombro al ver cómo la misma se derrumbaba apenas unos minutos después de que todos la abandonaran.

Como consecuencia del milagroso suceso en el que nadie resultó herido, los ciudadanos de la barriada guadiareña llevan todos los años por estas fechas en procesión a la Virgen de los Dolores por las calles de la barriada en agradecimiento.

La iglesia se acababa de construir, y ese día se desarrolló la Eucaristía con total normalidad y cuando salió la última persona cayó el primer ladrillo y luego se derrumbó todo, quedando en pie tan sólo la Virgen y la luz encendida del sagrario.