Desde el PSOE de La Línea volvemos a denunciar que el alcalde persiste en su pueril empeño de engañar a nuestros vecinos con el tema de la ciudad autónoma, un problema que él mismo ha generado y en el que cada día que pasa demuestra que no es consciente siquiera no ya del lío en el que él solo se ha metido sino de que tampoco sabe dónde se encuentra a estas horas de la película.

Juan Franco aprovecha, ahora que acaba de terminar el plazo para la presentación de alegaciones a su absurda y electoralista promesa, para criticar a las demás administraciones públicas acusándolas de no ofrecer ninguna alternativa, cuando aquí la única realidad es que él lo único que ha planteado hasta este momento es convertirnos en una ciudad autónoma, a lo que tanto el Gobierno central como el de la Junta de Andalucía le han respondido advirtiéndole de forma clara y rotunda que se trata de una iniciativa inviable y así se lo han explicado en sus respectivos recursos. Por tanto, la conclusión es obvia: si lo que pretende el alcalde es retomar la vieja reivindicación para que se le reconozca a La Línea su singularidad, con esa errónea estrategia lleva perdidos ya más de seis años, los mismos que lleva al frente de nuestro Ayuntamiento, ya que lo único que ha conseguido es confundir a la ciudadanía, promover división y provocar el lógico y consiguiente rechazo de las restantes administraciones.

En base a todo ello, desde la Ejecutiva Local del PSOE instamos a Franco a hacer lo que no ha hecho hasta ahora: a trabajar con todas las formaciones políticas de nuestra ciudad para buscar unidad de acción y consenso en la petición de esa singularidad y a solicitar las correspondientes reuniones en los organismos públicos competentes. Pero, claro está, esto es algo muy distinto a lo que él prometió en su última campaña electoral, que insistimos en que no fue demandar ese trato especial para nuestra localidad, sino en convertirla en ciudad autónoma. La diferencia es evidente: mientras los socialistas linenses apoyamos que se reconozca a La Línea un trato singular, Franco y su partido apostaron única y exclusivamente por la convocatoria de un referéndum, que no una consulta popular, para la creación de una ciudad autónoma, y lo que le han contestado de forma muy clara y diáfana es que ese referéndum es ilegal.

Llevamos ya tiempo avisando de que el alcalde y La Línea 100X100 han perdido totalmente el rumbo en este asunto y andan más que perdidos. Porque además no se concibe que en estos más de seis años que llevan gobernando nuestra ciudad no hayan sido capaces de planificar una estrategia basada en el consenso y el diálogo con el resto de los partidos políticos, en vez de culpar a los demás de los problemas que padece La Línea, sobre todo cuando ellos siguen incrementando el capítulo de personal del Ayuntamiento, aumentando el gasto municipal, repitiendo pleno tras pleno los reconocimientos extrajudiciales de crédito y privatizando la inmensa mayoría de los servicios públicos, lo que demuestra que ‘venden’ una recuperación económica que no es tal, sino ficticia.