El recrudecimiento de los actos violentos en las barriadas de Atunara y San Bernardo y su extensión a las de Mirasierra y Sagrado Corazón, la pasada madrugada, ha provocado el incendio de nuevo mobiliario urbano, material de playas, contenedores y módulos de control, en una sucesión de tres noches que el alcalde de la ciudad ha calificado como “terribles y muy complicadas”.

Juan Franco ha argumentado con ello el “efecto contagio” provocado desde el inicio de los incidentes en San Bernardo, con su traslado a la zona de Los Junquillos, dos barriadas con dificultades sociales muy acuciadas.
La prioridad principal en estos momentos estriba en encauzar unos sucesos que han superado todos los límtes previstos, excediendo las competencias propias del Ayuntamiento.
El alcalde incide sobre la necesidad de reestablecer la situación de seguridad en la ciudad, reiterando su agradecimiento por la implicación de las fuerzas y cuerpos de Seguridad del Estado para la represión de los ilícitos, lamentando la agresión sufrida por los agentes incluso con el disparo de armas de fuego.
Los contactos que se han mantenido los últimos días con responsables policiales, entre ellos el delegado y subdelegado del Gobierno en Andalucía, han propiciado la convocatoria esta tarde de una reunión extraordinaria y urgente de la Junta Local de Seguridad, en la que se analizará la situación que se está atravesando y la estrategia policial prevista para atender posibles nuevas situaciones violentas .