Esta es la nota de prensa que manda IU y PODEMOS de La Linea :

El pasado 4 de febrero el alcalde Juan Franco revolucionó las redes sociales lanzando un vídeo desde pleno paraje de Los Portichuelos. Ponía el grito en el cielo ya que “se acababa de enterar” que Red Eléctrica de España había decidido la construcción de una subestación eléctrica en esa zona de tan preciado valor medioambiental, ecológico y paisajístico.


Ya se lo dejaron caer allá por el año 2017, que se barajaba la opción de la instalación en Los Portichuelos y teníamos casi todas las papeletas, pero él “no quería creerse” que al final nos tocaría de nuevo pagar el pato a los/las linenses. Tarifa, San Roque y Algeciras, las otras opciones, dejaron bien claro que en su territorio no se instalaría dicha subestación por lo que desde Red Eléctrica de España tuvieron bien claro que, de nuevo, “el gordo” nos había tocado a La Línea.
Poco, muy poco, le ha durado a nuestro alcalde la indignación, el remover Roma con Santiago, las reuniones y los escritos de renuncia y denuncia del atropello que se vuelve a cometer con nuestra ciudad al destrozar el único paraje todavía virgen de nuestro maltratado municipio. El pasado viernes 26 de marzo, la presidenta de Red Eléctrica de España Beatriz Corredor lo dejó bien claro, se buscarían otras posibilidades para reubicar la subestación, pero siempre dentro del municipio de La Línea. Vamos, que se moverá 100 metros de su ubicación inicial.
¿Dónde ha quedado ese Juan Franco que en febrero decía que si el equipo de gobierno entero tenía que acampar en Los Portichuelos como protesta lo haría? Si ni tan siquiera asistió a la marcha convocada por los colectivos de la ciudad este fin de semana como primera e importante medida de protesta. ¿Dónde estaba Juan Franco este sábado?
Nuestro alcalde ha vuelto a mostrar de la forma más vergonzante posible que ante los poderosos se diluye como el azúcar. Lo hizo en enero corriendo en prorrogar el contrato de concesión de saneamiento, alcantarillado y depuración a Aqualia nada menos que 15 años. Y lo vuelve a demostrar ahora no defendiendo como es debido nuestro preciado y escaso patrimonio natural.
Traición, traición por partida doble de un alcalde al que tanto se le llena la boca defendiendo su pueblo pero que no lo demuestra con hechos. Y a estas alturas, La Línea necesita menos aspavientos y muchos más hechos.