Verdemar Ecologistas en Acción denuncia el impacto que sufre el medio natural por las llamadas «motos de campo» una actividad que se está volviendo cada vez más frecuente en los montes del Campo de Gibraltar.
Hay que señalar que el sustrato con escasa materia orgánica, además de una frágil y excepcional vegetación adaptada a unas condiciones extremas, siendo ésta muy sensible a agresiones como la circulación de vehículos a motor. Por lo que la circulación de motos, unido a la inestabilidad de los mencionados terrenos, está provocando la aparición y agravamiento de intensos procesos erosivos de difícil y costosa recuperación.
Impide el crecimiento de los brotes, principalmente de Alcornoque y destrozan los retoños, además de acebuches y el resto de vegetación autóctona.
Esta situación se ha podido constatar en el resto de montes de la comarca debido a los grandes rastros y daños que dejan sobre el terreno.
Especialmente grave es el destrozo que provocan en los senderos existentes y en el propio bosque, al abrir este y descarnar el terreno indiscriminadamente destruyendo la vegetación existente. A este respecto en la Ley 8/2003, de 28 de octubre, de la Flora y la Fauna Silvestres apunta.
Artículo 73. Leves. Son infracciones leves:
8. Incumplir las normas establecidas en relación con la circulación de vehículos a motor en el medio natural para la protección de las especies silvestres, siempre que no se produzcan daños a las mismas.
Artículo 74. Graves. Son infracciones graves:
11. Incumplir las normas establecidas en relación con la circulación de vehículos a motor en el medio natural para la protección de las especies silvestres, cuando se produzcan daños a especies silvestres no amenazadas o amenazadas que estén catalogadas como vulnerables o de interés especial.
Artículo 75. Muy graves. Son infracciones muy graves:
9. Incumplir las normas establecidas en relación con la circulación de vehículos a motor en el medio natural para la protección de las especies silvestres, cuando se produzcan daños a especies silvestres amenazadas catalogadas como sensibles a la alteración de su hábitat o en peligro de extinción.
Esto se agrava por el estruendo ruido que provocan estas motos que afectan a la fauna de la zona.
Verdemar destaca que la Orden de 21 de mayo de 2009, de Andalucía,  se establecen limitaciones de usos y actividades en terrenos forestales y zonas de influencia forestal.
En su Art. 5. Circulación de vehículos a motor.
1. Queda prohibida desde el 1 de junio hasta 15 de octubre de cada año la circulación con vehículos a motor campo a través, por cauces secos o inundados, vías pecuarias, vías forestales de extracción de madera y pistas forestales situadas fuera de la red de carreteras.
2. Se exceptúan de dicha prohibición:
a) Las servidumbres de paso existentes.
b) El acceso a instalaciones agroforestales, industriales, empresariales o turísticas.
c) El acceso a infraestructuras de comunicaciones terrestres, transporte de agua, energía eléctrica o gas.
d) La necesaria gestión agroforestal y los servicios ecoturísticos autorizados.
e) La circulación para labores de vigilancia y extinción de incendios forestales, vigilancia medioambiental o servicios de emergencia.
f) La circulación necesaria para la celebración de romerías tradicionales autorizadas.
Conocidos los tipos de motos, con carácter general, la Ley de Montes no permite «el tránsito o la permanencia en caminos o zonas forestales donde exista prohibición expresa en tal sentido, o incumpliendo las condiciones que al respecto se establezcan, así como la circulación con vehículos a motor atravesando terrenos fuera de carreteras, caminos, pistas o cualquier infraestructura utilizable a tal fin, excepto cuando haya sido expresamente autorizada». Se señala en
Ley 2/1992, de 15 de junio, Forestal de Andalucía
Artículo 68.
2. Por razones de protección o conservación en zonas o caminos forestales de los montes públicos, podrán establecerse limitaciones al tránsito de personas, animales y vehículos que podrán contemplar la prohibición total o restricciones al mismo tanto temporales como permanentes.
El Art. 54 de la Ley 43/2003, de 21 de noviembre, de Montes y sus posteriores modificaciones también establece que, en ningún caso podrá limitarse la circulación en las servidumbres de paso para la gestión agroforestal ni tampoco para las labores de vigilancia y de extinción de incendios de las Administraciones Públicas competentes. En otras palabras, que sólo bajo circunstancias muy concretas es posible rodar por caminos forestales y montes. Sobre este apartado hay que añadir que en el
Art 28 de la Ley 5/99 de Prevención y Lucha contra los Incendios Forestales, el
Art 26 del Decreto 247/2001, de 13 de novimebre, por el que se apueba el Reglamento de Prevención y Lucha contra los incendios forestales y en el
Art 5 de la ORDEN de 21 de mayo de 2009, por la se establecen limitaciones de usos y actividades en terrenos forestales y zonas de influencia forestal.
En este sentido, el párrafo k del artículo 67 de la misma ley recoge como infracción «el tránsito o la permanencia en caminos o zonas forestales donde exista prohibición expresa en tal sentido, o incumpliendo las condiciones que al respecto se establezcan, así como la circulación con vehículos a motor atravesando terrenos fuera de carreteras, caminos, pistas o cualquier infraestructura utilizable a tal fin, excepto cuando haya sido expresamente autorizada».
Otra cuestión también importante a destacar es la circulación de motos y quads por la playa, sin autorización o justificación, algo que está prohibido por la Ley de Costas y que es habitual en las playas de levante en La Línea y San Roque. Sobre la utilización de este tipo de vehículos se aclara en:
El Real Decreto Legislativo 6/2015, de 30 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley sobre Tráfico Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial.
Artículo 68. Matrículas.
1. Para poner en circulación vehículos a motor, así como remolques de masa máxima autorizada superior a la que reglamentariamente se determine, es preciso matricularlos y que lleven las placas de matrícula con los caracteres que se les asigne del modo que se establezca. Esta obligación será exigida a los ciclomotores en los términos que reglamentariamente se determine.
Real Decreto Legislativo 8/2004, de 29 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley sobre responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículos a motor.
Artículo 2. De la obligación de asegurarse.
1. Todo propietario de vehículos a motor que tenga su estacionamiento habitual en España estará obligado a suscribir y mantener en vigor un contrato de seguro por cada vehículo de que sea titular, que cubra, hasta la cuantía de los límites del aseguramiento obligatorio, la responsabilidad civil a que se refiere el artículo 1.
Artículo 3. Incumplimiento de la obligación de asegurarse.
1. El incumplimiento de la obligación de asegurarse determinará:
a) La prohibición de circulación por territorio nacional de los vehículos no asegurados.

b) El depósito o precinto público o domiciliario del vehículo, con cargo a su propietario, mientras no sea concertado el seguro.