Verdemar Ecologistas en Acción alerta de la aparición de nuevos residuos en las tuberías de nuestros hogares. Desgraciadamente viene a sumarse a los ya conocidos como las toallitas.
Los problemas que se provocan al arrojar a los inodoros las llamadas «toallitas húmedas», los trapos y otros textiles para pedir a la ciudadanía que sean respetuosos en la eliminación de desechos y depositen éstos en los contenedores adecuados.
En nuestra sociedades las leyes siempre van detrás de los problemas, a veces muy detrás, y con frecuencia ni siquiera llegan a frenar tanto desmán. Se genera un producto con gran éxito comercial, barato para el consumidor pero que luego acabamos pagándolo entre todos.
Un ejemplo claro son las toallitas húmedas, por poco dinero podemos limpiar un pómulo, un mueble o un culito. Si ya su producción, como todo producto de usar y tirar, genera problemas cuando las arrojamos al inodoro los costes ambientales y económicos son desmesurados, atranques en el sistema de alcantarillado y contaminación del entorno.
Sistemáticamente cada vez que caen cuatro gotas las cloacas entran en carga y las aguas fecales entran al río por los aliviaderos. Aguas que además de llevar materia orgánica arrastran toda la suciedad que en las calles no fue recogida, los residuos sólidos que se arrojan al water, especialmente y, por supuesto, toallitas. La mayoría de ellas van directamente al río para tapizar su fondo, otras quedan atrapadas durante el trayecto a las Estaciones de Depuración, evidenciando así las suciedades que la naturaleza no puede reciclar en un corto periodo de tiempo.
Lo más grave es que para estimular su consumo las diferentes empresas ofertan las «toallitas WC» que expresamente señalan que pueden tirarse al inodoro y son biodegradables. Desgraciadamente y como muestra la imagen, (tomada recientemente) están «apareciendo» otros residuos como trapos y pañales. El problema está en que necesitan varios meses para degradarse, creándose acumulaciones tanto en las cañerías como en los ríos.
Sorprende que aún las administraciones no hayan tomado carta en el asunto, obligando a las empresas para que en el etiquetado se señale expresamente que este producto no debe de ser arrojado al WC.
Verdemar-Ecologistas en Acción quiere hacer hincapié en los gastos económicos que supone los atascos por las toallitas, y demás desechos.  «El impacto negativo de este tipo de residuos sobre las infraestructuras de los servicios de agua urbana es una realidad en toda Europa.» Verdemar-Ecologistas en Acción quiere añadir que las toallitas húmedas y otros textiles suponen cerca de un 18 % del coste adicional para las Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales (EDAR) de una ciudad de tamaño medio, esto suma aún más los gastos en todo el proceso de «manipulación» de las toallitas, trapos y pañales. Pero cada vez con mayor frecuencia se encuentran más contaminantes ligados al consumo y prácticas asociadas al consumo doméstico y domiciliario. Muchos de estos contaminantes tienen poca capacidad para ser depurados en las EDAR convencionales.

Es el momento de actuar en conciencia y responsabilidad de cada uno. Es muy cómodo utilizar el inodoro como un contenedor que «se traga todo». En ocasiones pensamos que, una vez desaparece arrastrado por el agua de la cisterna, todo se evapora por arte de magia. Pero, lejos de eso, se puede llegar a convertir en un serio problema para la salud del planeta como está ocurriendo e la actualidad.