Verdemar Ecologistas en Acción denuncia la presencia durante toda la mañana de fecales y aceite en el Puerto Deportivo Marina Alcaidesa de La Línea, Cádiz. Además se ha detectado aunque con menos magnitud en Puerto Chico.
El vertido de agua tornasolada iba acompañado de un fuerte olor a los elementos señalados, aceite sobre todo y aguas residuales.

 

 

 

 

Verdemar recuerda que el aceite contiene asimismo sustancias tóxicas como el plomo, el cadmio y compuestos de cloro, que contaminan gravemente las tierras. Su acción contaminadora se ve además reforzada por la acción de algunos aditivos que se le añaden y que favorecen su penetración en el terreno, pudiendo ser contaminadas las aguas subterráneas.

Si se vierten a las aguas, bien sea directamente o por el alcantarillado, el aceite usado tiene una gran capacidad de deterioro ambiental.

Produce una película impermeable, que impide la adecuada oxigenación y que puede asfixiar a los seres vivos que allí habitan.

Por ejemplo, tan solo con un litro de aceite se contamina un millón de litros de agua. Asimismo, el aceite usado, por su bajo índice de biodegradabilidad, afecta gravemente a los tratamientos biológicos de las depuradoras de agua, llegando incluso a inhabilitarlos.

Si el aceite usado se quema, sólo o mezclado con fuel-oil, sin un tratamiento y un control adecuado, origina importantes problemas de contaminación y emite gases muy tóxicos, debido a la presencia de compuestos de plomo, cloro, fósforo, azufre.

Cinco litros de aceite quemados en una estufa contaminan, con plomo y otras sustancias nocivas, 1,000,000 m3 de aire, que es la cantidad de aire respirada por una persona durante tres años.

Verter cinco litros de aceite usado en el mar, crea una fina película de grasa de 5,000 m2 que dificulta y contamina la vida marina.

En general, estas acciones consisten en la recogida, almacenamiento, transporte y disposición de los lubricantes usados, que finaliza con su reutilización como combustible o materia prima, para elaborar nuevos aceites.